Un grupo de vecinos crea una plataforma ante el temor de que la urbanización del parque del Guinardó empeore la saturación turística de los búnkers del CarmelEn el espacio, nuevo lugar de peregrinación obligado para los visitantes de Barcelona, hay 295 casas condenadas a desaparecer por un plan urbanístico de 1953
óvenes con bebidas, este miércoles por la tarde,
en los búnkeres del Carmel
en los búnkeres del Carmel
Joan Escayuelas vive en una de las casitas autoconstruidas de la calle de Labèrnia, a los pies de los búnkers, desde 1950. "Cada vez que hay un gobierno nuevo alguien abre un cajón y dice, 'ostras, el Carmel'", señala. Su casa, como otras 294, llevan toda la democracia afectadas -condenadas al derribo- por esa entelequia llamada parque de los Tres Turons. Aunque en estos cuatro años no les han venido a decir nada, en sus fachadas siguen colgadas las pancartas de "Parque, sí; casas, también".
Joan Escayuelas en el terrado de su casa, a los pies de los búnkers. /
El último que subió aquí, recuerda el hombre, tranquilo, pese a todo, fue Xavier Trias. "Yo estaba arreglando la terraza y me dijo, 'sí, sí, deixa't la casa ben maca que això ho deixarem molt xulo", explica imitando con gracia al exalcalde desde su privilegiado mirador sobre Barcelona.

